Aspectos clave para que la web de tu marca sea la mejor

7 aspectos clave para que la web de tu marca sea la mejor

Crear una página web para tu marca es, seguramente, la parte más importante de la construcción de tu identidad virtual. Dicho de otro modo: aunque las redes sociales sean muy importantes para diferenciarse de la competencia, tu web puede ser decisiva para tu posicionamiento en internet. Si logras una página seria, profesional, útil, agradable, bien organizada y cuidadosa con sus contenidos, esa es exactamente la imagen que tendrá de tu marca cada visitante.

Con la misma lógica, si el sitio resulta confuso y obsoleto, está lleno de material anodino y sus textos muestran una evidente desidia, ¿qué sensación crees que estarás transmitiendo?

La creación de tu página no es una tarea sencilla. Exige tener en cuenta aspectos estratégicos de marketing digital, respetar los criterios de un buen diseño web y tomar decisiones que pertenecen a diferentes campos profesionales. Para ello necesitarás recurrir a una agencia de desarrollo web, pero aquí intentaremos darte una visión de conjunto. Te indicaremos los factores que te ayudarán a construir una página perfecta para dar un empujón a tu marca en el universo digital.

1. Para qué quieres la web, quién quieres que entre en ella y qué quieres que haga allí

¿Muchas preguntas? Pues responderlas todas es vital para el éxito de tu web. Antes de nada, necesitas definir a tu cliente ideal. ¿Un ejemplo?: personas de 30 a 40 años, sin cargas familiares, con tiempo libre, cierta holgura económica y afición a los viajes.

Después, debes plantearte si tu objetivo es directamente comercial y pretendes vender a través de la página, si es promocional y buscas aumentar tu audiencia, o si deseas lograr otro tipo de beneficio para tu marca, sea el que sea.

Todo ello está unido a otra pregunta clave: ¿qué vas a considerar una conversión? O, dicho de otro modo: ¿qué quieres que hagan los visitantes cuando lleguen a tu página? La respuesta nos va a llevar al punto siguiente.

En Internet, las cualidades de tu web serán vistas como las cualidades de tu empresa. No te tomes la creación de tu página a la ligera.

2. ¿Un microsite, una landing, una página corporativa?

Hay un tipo de página adecuado para cada objetivo, así que, definido este último, debería ser fácil decidir qué clase de web necesitas. Un microsite está pensado para promocionar un evento o producto concretos. Suele tener una duración limitada en el tiempo y por eso ha de buscar un impacto inmediato a través de una campaña agresiva.

Una landing page tiene una finalidad distinta, pero también específica: atraer a clientes potenciales y conseguir que faciliten sus datos para después dirigirles acciones de marketing (habitualmente, a través del email).

Una página corporativa, sin embargo, pretende ser algo más, o mucho más. Debe contener y mostrar todo lo relevante sobre tu marca: su servicio, sus logros, su forma de trabajar, su filosofía, las personas que están tras ella y sus datos de contacto. Esa web será tu verdadera imagen en la Red y todo cuidado es poco cuando se trata de ponerla en marcha.

Crear web corporativa

3. No te mires el ombligo: la web es para el usuario

A la hora de plantearse el diseño de páginas web siempre existe la tentación de los fuegos artificiales. Reflexiona y pregúntate si ese espectacular efecto de animación le va a aportar algo al usuario o, simplemente, va a ralentizar la carga de tu sitio. Considerando que el internauta medio está saturado de imágenes impactantes y tiene muy poca paciencia, la respuesta parece bastante clara, ¿verdad?

Ponte en el lugar del visitante y haz la web para su interés y utilidad. Investiga qué demanda tu cliente ideal y qué le gusta y disgusta de otras páginas. Una experiencia de usuario satisfactoria es la mejor de las publicidades para tu web y, por tanto, para tu marca.

Perfila tus objetivos, elige el tipo de web más adecuado para conseguirlos y empieza a pensar en lo que les gusta a tus clientes potenciales.

4. Diseño web: menos suele ser más

Déjanos insistir en el enfoque práctico de tu sitio web: se trata de una herramienta que debe funcionar bien y debe gustar al usuario. No sacrifiques ninguna de esas dos cualidades.

Incluye las páginas indispensables, limita el número de elementos y céntrate en aquello que debería importarle a un posible cliente. También necesitarás una estética atractiva y coherente, unos botones bien distribuidos, un uso razonable de los anuncios y un diseño cómodo que evite al visitante scrolls infinitos.

De ninguna manera olvides que la web ha de adaptarse al responsive design: debe poder verse correctamente desde cualquier dispositivo fijo o móvil, porque de eso depende que una gran cantidad de personas abandone o no tu web en cero coma tres segundos.

5. Un buen contenido te hará amigo de los buscadores

Una web de gran diseño y contenido pobre es siempre una absoluta decepción. El contenido, sean vídeos, imágenes, sonidos o textos, es lo que buscan quienes visitan tu web. Todo gira a su alrededor. Cuida su calidad y enfócalo desde el punto de vista del usuario, sus necesidades y sus dudas.

Una buena forma de ofrecer contenido relevante, actualizado y adaptado a las tendencias del público es mantener un blog corporativo. Se trata, además, de una herramienta muy útil para trabajar el SEO e introducir palabras clave de forma dinámica. Y es que la optimización para buscadores de todo el sitio web es otro aspecto irrenunciable. De ella depende, en buena parte, que nuestro público potencial encuentre suficientes puertas para llegar a nuestra página.

Ten sentido práctico: prescinde de lo superfluo, concéntrate en unos buenos contenidos y haz el trabajo de mantenimiento con regularidad.

6. WordPress

El diseño web en WordPress tiene notables ventajas a la hora de optimizar la web para el SEO y posicionarla en buscadores. Además, el gestor de contenidos es fácil de configurar y administrar, está incorporando mejoras constantemente y ofrece mucha versatilidad gracias a la enorme cantidad de plugins disponibles.

7. Elige un buen hosting y nunca descuides el mantenimiento

A la hora de crear una página web no todo consiste en un diseño adecuado y un enfoque correcto de los contenidos. Para alojar tu sitio es preciso un hosting que no dé problemas, ofrezca servicio técnico lo más rápidamente posible y permita ampliar la web sin dificultades cuando llegue el momento.

Si ya lo has resuelto todo, solo te quedan las labores periódicas de mantenimiento, como instalar y actualizar plugins u ocuparse de que la seguridad de tu web responda siempre a los estándares exigibles. Descuidar esta clase de tareas hará que tu página envejezca deprisa, y eso, en Internet, es un mal negocio.

¿Demasiado trabajo, demasiado técnico? Somos una agencia de marketing digital. Nosotros lo haremos por ti.