Dashboards para el marketing digital

¿Qué es un dashboard y por qué es imprescindible en marketing?

En una buena estrategia de marketing digital hay algunos aspectos de vital importancia. Uno es definir con claridad nuestros objetivos, y otro, medir con frecuencia y exactitud los resultados que nuestra actividad está dando. O, dicho de otro modo, asegurarnos de que nuestras acciones de marketing nos están acercando a los objetivos fijados, y no al revés.

Ocurre que esas tácticas de publicidad online y su análisis se suelen ver como algo reservado a los expertos, y poco menos que incomprensible para los demás. Sin embargo, tanto los especialistas en marketing como los dueños de la empresa necesitan de un elemento que simplifique el enorme caudal de datos disponible en una presentación sencilla, intuitiva y fácilmente comprensible. Ese elemento es el dashboard.

Es posible que no estés demasiado familiarizado con el mundo de la publicidad digital, pero si llevas un negocio y decides encargar una estrategia de marketing a unos profesionales, seguro que quieres saber si esa estrategia funciona o no, hasta qué punto es efectiva y si te compensa continuar invirtiendo en ella, ¿cierto? Pues esa es una información que te va a dar el dashboard.

El concepto de dashboard. Por qué es tan necesario en el marketing

Un dashboard, cuadro de mando o panel de control es, en lo que al marketing se refiere, una representación visual de los datos más relevantes y la evolución de la estrategia digital de un negocio. Es decir, una pantalla que nos ofrece una visión general de nuestros objetivos y nos permite comprobar en tiempo real si nuestras acciones online están funcionando para conseguirlos.

Llevar a buen puerto una estrategia de marketing online supone tomar constantes decisiones, y el grado de acierto de estas depende enormemente de contar con información útil, fiable e instantánea. En el mundo digital todo ocurre a supervelocidad, y una acción bien concebida pero ejecutada a destiempo suele ser una acción inútil.

Ese control del factor tiempo es una de las ventajas de disponer de un dashboard. Otra es su precisión: el panel informa de la eficacia de los distintos actos que realizamos (en redes sociales, email marketing, posicionamiento SEO o cualquier otro campo de actividad), porque ofrece mediciones exactas de sus efectos. Y solo midiendo datos se pueden verificar y cuantificar las mejoras y los progresos.

Un buen dashboard ha de ofrecernos la información de manera clara, rápida y flexible. Debe dar una idea inmediata de la marcha del negocio, de sus puntos fuertes y débiles, y servir para generar informes específicos sobre los conceptos que recoge. Su finalidad real es, por tanto, proporcionar información útil para orientar (y rectificar) la estrategia de la mejor forma en cada momento y maximizar así su rendimiento.

Los dashboards: una forma práctica de controlar los KPI seleccionados

Resulta más que importante que el cuadro de mandos sea una herramienta sintética: los instrumentos digitales ofrecen tal cantidad de datos sobre la empresa que pretender abarcarlos todos suele llevar a la confusión y la frustración. La practicidad es obligatoria, y de la marea de cifras solo hay que extraer lo verdaderamente relevante. Por eso una parte fundamental de la elaboración de un dashboard es elegir cuidadosamente los parámetros o indicadores que va a mostrar. Son los KPI, o indicadores clave de rendimiento.

Un dashboard puede estar enfocado de diferentes maneras y presentar diferentes clases de información. Debemos valorar con calma para qué queremos el nuestro y en función de ello concretar qué valores van a figurar en él. En paneles generales de rendimiento web es común reflejar indicadores como la tasa de conversión, el número de visitantes y su procedencia, la generación de leads o el importe del pedido medio en un ecommerce. Si el objetivo que perseguimos es aumentar nuestra presencia en redes sociales, probablemente nos interese hacer un control exhaustivo del número de seguidores, la cantidad de clics y el alcance de nuestras publicaciones en los diferentes canales.

En cualquier caso, un dashboard contendrá información medible, actualizable y relevante, y estará pensado para ser útil a nuestras necesidades. Aunque nos hemos centrado en los paneles pensados para servir a la estrategia de marketing, un dashboard no deja de ser un instrumento genérico que puede tomar muchas formas concretas según vaya a ser utilizado por uno u otro departamento de la empresa y para uno u otro proceso.

Herramientas para elaborar un dashboard

Existen multitud de herramientas con las que crear un cuadro de mandos, y una de las más recomendables es Google Data Studio. Es gratuita, permite representar los datos de forma gráfica y generar informes a partir de ellos, e integra información y métricas procedentes de fuentes diversas como Google Analytics, Google Ads o Google Search Console en un mismo dashboard. Resulta extremadamente útil para una estrategia digital.

El dashboard, una de las claves del marketing digital

A menudo se sobreestiman las ocurrencias geniales en el éxito de una estrategia digital. Normalmente, la clave está en el trabajo bien organizado, consistente y enfocado en la dirección correcta. También en medir, analizar y rectificar rápidamente lo que no funciona, optimizando aquello que sí está dando buenos resultados. A todo ayuda en gran medida un dashboard bien confeccionado.

¿Te suena demasiado técnico, demasiado complejo? Probablemente lo es menos de lo que pueda parecer, pero sí es cierto que, como ocurre con cualquier herramienta informática, la utilidad de un dashboard depende del conocimiento de quien lo crea y mantiene. Y esa es nuestra labor como profesionales del marketing online.

En Axioma diseñaremos un dashboard personalizado para tu empresa a partir de la definición precisa de objetivos, estrategias e indicadores clave. Obtendremos una poderosa arma para la toma de decisiones capaz de dar otro rumbo a tu negocio online. Contacta con nosotros y te lo explicamos.