Feed de redes sociales

La importancia de tener un feed bien cuidado en redes sociales

En otro post explicábamos que promocionar tu marca en las redes sociales resulta muy efectivo siempre y cuando sepas hacerlo. Eso quiere decir que abrir cuentas en Facebook, Instagram o Twitter para después abandonarlas o descuidarlas no te va a llevar muy lejos. Es necesario diseñar una estrategia para tus campañas en redes sociales, y debe girar en torno al contenido: ¿Qué les vas a ofrecer a tus visitantes? ¿Encontrarán tu feed útil, atractivo, irresistible?

Esa es la idea central del marketing de contenidos: qué les gusta a nuestros potenciales clientes, qué problemas y dudas tienen y qué información suele interesarles. La labor de concretar su perfil y sus preferencias es común a cualquier estrategia de marketing digital, y lo mismo ocurre con la definición de objetivos y la investigación de la competencia. Pero en este post nos vamos a ocupar de algo más específico; algo que toca hacer cuando ese trabajo previo ya se ha realizado. ¿Cómo, cuándo y con qué debemos alimentar nuestros perfiles en las redes sociales?

¿Cómo consigo contenido que funcione en mis redes sociales? 

Tu estrategia de marketing de contenidos, lo repetimos, ha de centrarse en tu público. Ayúdale, entretenle, ofrécele material informativo y sugerente, y limita las publicaciones promocionales de forma que nunca superen el 20 % del total. Reacciona a las intervenciones de los usuarios, resuelve sus dudas y responde siempre a sus preguntas. Lo contrario dará la sensación de que nadie se ocupa de tu perfil y desanimará rápidamente a quienes lo sigan.

Piensa SIEMPRE en tus clientes potenciales: qué les atrae, qué les interesa y cómo puedes ayudarles

Trata de ser original. No, no resulta fácil y la competencia es mucha, pero esfuérzate por dar un enfoque novedoso a los temas y, de vez en cuando, explora terrenos menos usuales que puedan interesar a una parte de tu audiencia.

Crea un calendario de contenidos para actualizar regularmente tu feed y aprovechar los momentos en que las publicaciones puedan causar mayor impacto. No solo es importante el qué; también lo es el cuándo.

Aprovecha las infinitas posibilidades del contenido visual

Las imágenes lo son casi todo en las redes sociales. Es verdad que en Facebook o Twitter los usuarios también reaccionan a los textos y tienden a interactuar con ellos, pero la poderosa Instagram está tiranizada por el material visual. El engagement que puedes obtener con este contenido es muy alto si aprovechas bien su potencial, y eso pasa, entre otras cosas, por hacer buen uso de las diferentes opciones:

Las fotografías generan en las redes una atención mucho mayor que el texto. Suelen ser muy compartidas y ayudan a posicionar tu marca en los buscadores.

Los vídeos son otro material que les gusta compartir a los usuarios, pero debes utilizarlos con cuidado: asegúrate de que responden a los intereses de tu audiencia y recuerda que es más fácil su difusión si no sobrepasan el minuto y medio.

No descartes los GIF y los memes. Resultan muy populares en los social media y, en ocasiones, pueden darte un gran resultado con relativamente poco esfuerzo.

Las infografías, por su parte, son un contenido informativo con mucho más impacto que su equivalente en texto. Una infografía bien elaborada te permitirá compartir datos y estadísticas relevantes en forma de gráficos y obtener una atención y difusión claramente superiores a las de formatos más clásicos.

¡Esfuérzate! Busca nuevas formas de enfocar los temas, publica regularmente y no dejes de atender ninguna consulta

Así deben ser las imágenes de tu feed en los social media 

El feed es el contenido que cualquier persona ve en nuestro perfil nada más entrar en él: las imágenes, los vídeos, el texto y la impresión estética. Naturalmente, en las redes sociales no puedes contar con la paciencia de tus visitantes: si les gusta lo que ven, se quedarán, y si no, se irán volando con un clic. Es la primera razón por la que debemos tener un feed cuidado, y, en particular, unas imágenes de producto cuidadas.

Las fotografías de producto muestran lo que vendemos, transmiten información y generan una gran cantidad de sutiles reacciones en la persona que las observa. Y, si bien es cierto que algunos productos resultan más fotogénicos que otros, todas las marcas pueden generar contenido visual. ¿De qué tipo de imágenes hablamos? Pues depende de lo que pretendas comunicar con ellas:

Las fotografías con atrezzo, o elementos decorativos, añaden encanto a la composición y pueden hacer destacar nuestra imagen entre otras más anodinas.

Un planteamiento minimal, sin embargo, juega con la idea contraria. Se enfoca en el producto como único protagonista y lo sitúa sobre un fondo neutro para lograr una estética propia de los catálogos profesionales.

Las fotografías de producto son vitales y deben tener calidad profesional. Si tu marca pertenece a un sector muy visual, cuida y personaliza su feed en Instagram

Otra opción básica es la imagen de estilo de vida. Aquí ya no se trata de mostrar exclusivamente el producto, sino de situarlo en contexto, en la vida de quienes disponen de él, de forma que active la imaginación de los posibles compradores.

Interesantes son también las fotografías de detalle, muy apreciadas en cierto tipo de artículos, y las de proceso, con las que se da una idea del trabajo profesional que existe tras cada producto.

La calidad de nuestra fotografía de producto para redes sociales es esencial. De ella va a depender buena parte de nuestro éxito, y su práctica totalidad si hablamos de Instagram.

Instagram: el reino de la imagen

Instagram es un verdadero paraíso en cuestión de imágenes para marcas, pero la competencia es feroz. La creatividad y los recursos de la fotografía profesional se encuentran aquí en su salsa, así que debemos mimar nuestro feed para atraer al visitante en cuanto asome.

Podemos elegir la forma en que queremos impactar estéticamente: con un grid (la presentación visual de los cuadros en miniatura) organizado en líneas verticales u horizontales, imitando el aspecto de un tablero de ajedrez, compuesto según gamas de colores, o incluso en formato puzzle. Se trata de opciones que requieren cierto trabajo y que pueden resultar rentables y valiosas en determinados sectores (por ejemplo, si te dedicas a la moda o al campo audiovisual).

En cualquier caso, y como en toda estrategia de marketing, será necesario hacer algunas pruebas, medir el efecto de tus imágenes para redes sociales y evaluar la respuesta del público para dar con la dirección más acertada. No olvides que ahora mismo hay un montón de potenciales seguidores esperando tus contenidos…